• ¡No se trata solo de llegar, sino de aprender y divertirme!

  • Mi vida es encontrar un espacio seguro donde mi amor pueda crecer.

  • Poco a poquito disfruto mucho más.

  • Mis sueños me guían hacia donde crece mi vida.

  • Al compartir lo que amo lo entiendo mejor.

  • Dejarme ser desde mi respiración para conocerme como soy y amarme de verdad.

  • Es tan bonito cuando se da desde mi corazón que vale la pena soltarlo aunque no este seguro de volverlo a encontrar.

  • Ni es posible agradar a todos, ni todo el tiempo. ¿Qué es lo que yo necesito en este momento?

  • Para amar y respetar a otros, primero necesito aprender a amarme y respetarme.

  • Compartir lo que siento aunque no este seguro me ayuda a conocerme tal y como soy.

  • En el mismo momento en que me presiono a ayudar, empiezo también a exigir. Mejor hacerme feliz a mi mismo y compartir porque me hace feliz y dejar ser tanto al otro como a mi.

  • ¡Aprovecha porque no vivirás siempre!

  • A veces para protegerme contradictoriamente dejo de amar y de vivir.

  • Cuando no se da lo que quiero, darme una pausa, quizá es lo mejor para mi.

  • Creatividad es la formación de conciencia desde la inconciencia.

  • A veces necesito darme una pausa para respirar y escuchar mejor lo que yo necesito.

  • Si no escucho lo que realmente necesito, trato de satisfacerme de otras maneras que quizá no sean las más sanas para mi.

  • Lo que importa es lo que está pasando ahora... respira.

  • Y pensar que he sido yo el que no me expreso creyendo que eres tú quien no me entiende...

  • Es fácil no escuchar mi inspiración, pero si hago eso que se me antoja, por tonto que parezca, puede cambiar mi vida.

  • Es más valioso apoyo emocional sincero, que gente que te dé dinero.

  • Los seres agradecidos aparecen después de una mala racha.

  • Pensar con todo mi cuerpo y no solo con mi cabeza.

  • Tratar de ser positivo siempre puede volverse un tipo de negación.

  • La mejor manera de conectar con mi naturaleza es aprender a escuchar mi cuerpo.

  • Lo realmente mío es lo que amo, no lo que me ama.

  • Necesito tanto empujar mis límites para conocerme, como respetarlos para cuidarme.

  • Creatividad no es qué sino cómo.

  • Así es como puedo ir sanando poco a poco mis relaciones: hablando lo que siento para llegar a acuerdos.

  • Cuando pido ayuda, me abro a recibirla.

  • Una vida simple me permite tiempo para disfrutarla.

  • Para vivir bien lo más importante es aprender a escuchar y expresar lo que yo realmente necesito.

  • Tengo mejores relaciones cuando me enfoco en pasármela bien y agradecer, que cuando me forzo para agradar a los demás.

  • Poca educación y no distingo quien soy pero demasiada y pienso todo el tiempo sin escucharme.

  • Mi vida siempre me está guiando, soy yo el que me pierdo cuando no me escucho.

  • Ni tan seguro que deje de escucharme y ni tan inseguro que no confie en lo que siento.

  • Es mucho más simple y barato aprender a reconocer lo que yo necesito en este momento que tratar de saber lo que es bueno o malo para los demás.

  • No hay presión en decir las cosas, de todos modos salen ¡pero hay que dejarlas salir!

  • Una persona realmente buena no me fuerza a ser bueno yo también.

  • Nace en primavera, crece en verano, da fruto en otoño y semilla en invierno.

  • Mis pensamientos cambian según cómo me siento, por eso cuando tengo mucho miedo, es momento de abrazarme y descansar.

  • Las personas que realmente me aceptan son las que están conmigo cuando no soy como me gustaría.

  • ¡Cuando una puerta se cierra, otra se abre!

  • Solo yo soy responsable por mi, porque solo yo sé lo que necesito.

  • Demasiado privilegio me hace más difícil ver mis errores y valorar a otros.

  • Muchas veces descubro mi mejor opción a la primera, pero no me doy cuenta hasta probar otras.

  • Cuando realmente entiendo algo no necesito pensarlo; el propósito del lenguaje es compartir lo que no entiendo para procesarlo en conjunto.

  • En esta vida maravillosa, incluso quien me quiere joder me termina ayudando.

  • Pobreza no es la cantidad de recursos, es la calidad de mis relaciones.

  • No se trata de esforzarme por gastar menos, sino de dejar de esforzarme tanto.

  • Cuando quiero mucho algo me cuesta mucho soltar. En esos momentos me ayuda enfocarme en otras cosas por un tiempo, así me es más fácil distinguir entre lo que está pasando y lo que quisiera que pasara.

  • Hay formas mentales que son muy fuertes porque crecí con ellas, son como moldes y sin darme cuenta le dan forma a mi pensamiento. Meditar me ayuda a escuchar lo que me dice mi cuerpo sin enfocarme tanto en lo que yo creo, para reconocer mejor si es realmente lo que yo necesito en este momento.

  • La meditación puede entenderse simplemente como pausas entre mis actividades diarias:
    1. Darme un momento en un lugar tranquilo para enfocarme en mi respiración cada que termino una actividad y quiero empezar otra.
    2. Sentarme relajado, dejar que mi cuerpo respire por sí mismo y enfocarme en seguir mi respiración; si empiezo a tener pensamientos o a distraerme, lo dejo pasar, solo vuelvo a enfocarme en mi respiración.
    3. Desde cinco minutos es suficiente, lo importante es hacerlo constantemente.

  • Cambiar hábitos muy antiguos puede ser muy difícil porque hay relaciones forjadas en esos hábitos. Cambiar puede significar la tristeza o el dolor de romper o transformar esas relaciones. Pero es importante recordar que no es mi intención ni criticar ni lastimar a otros, solamente estoy haciendo lo que yo necesito para estar bien.

  • Aunque me cuesta reconocerlo, para estar emocionalmente sano requiero muchos abrazos. Si alguien me los da, que bueno, si no, yo también puedo dármelos.

  • El amor son puras chingas... pero de las buenas.

  • El sexo primero que nada trata de la relación que tengo conmigo mismo, de aprender a escuchar lo que mi cuerpo me pide y a expresarlo.

  • Hay un mundo de diferentes gustos sexuales tan diversos como las mismas personas. Si no te hace realmente feliz, prueba otra cosa.

  • Hay vicios que reconozco fácilmente como el alcohol o las drogas, pero otros igual de peligrosos incluso a veces los veo bien. Como la dependencia emocional a otras personas (que confundo fácilmente con 'amor') o al dinero (en la que trato de demostrar a otros mi valor en vez de enfocarme en lo que yo necesito).

  • A veces poner un límite es mucho mejor para una relación que darle a la persona lo que quiere.

  • Tener una buena relación conmigo mismo -es decir, abrazarme y darme tiempo para escucharme (aún cuando sean cosas que preferiría no escuchar)- me permite no depender tanto de otras relaciones y entonces reconocer más fácil si son buenas para mi o no.

  • Si no valoro las relaciones que estan en este momento conmigo (empezando por mi) ¿cómo creo que valoraré otras?

  • La mayoría de las mujeres no tienen orgasmos solo con penetración, necesitan otros tipos de estimulación (clitoris, psicológica, tomarse su tiempo, etc). Pero muchas personas no lo saben porque la pornografía convencional (primera fuente de 'educación' sexual) hace parecer que lo mismo que les gusta a los hombres, les gusta también a las mujeres. En realidad cada persona tenemos necesidades sexuales diferentes y es muy importante escuchar y comunicarlas para llegar a acuerdos que convengan a todos los involucrados. Así podemos tener sexo mucho más satisfactorio.

  • Ideas que me ha costado trabajo reconocer lo mucho que me han influenciado:
    - La idea de que nada se da por sí solo, de que hay que hacer siempre algo al respecto. A lo largo de mi vida muchas veces me he presionado por demostrar mi valor, por ganarme “la vida”. Como si yo me hubiera dado vida a mi mismo por pura voluntad. Creo que sí hay momentos en los que necesito esforzarme, pero muchas veces eso significa más escuchar y aceptar lo que siento realmente, que sacrificarme. Mi vida crece por sí misma y ella sabe lo que necesito, mi responsabilidad es amarla y respetarla.
    - La idea de que necesito a otra persona para estar completo. Una de las constantes más recurrentes en mi vida es buscar amor. Como si una persona pudiera hacer mágicamente que yo tenga una buena relación conmigo mismo. Sí creo que una de mis experiencias más importantes es compartir, pero sin estar bien conmigo mismo primero (en lo posible), la dependencia no me permite compartir lo que yo soy realmente.

  • Cada persona tenemos gustos MUY específicos y para disfrutar realmente del sexo necesitamos primero conocernos mejor a nosotros mismos y lo que nos gusta, y después sentirnos en confianza para expresarlo claramente con nuestra pareja.
    Por ejemplo a mi me parece muy excitante imaginarme con varias personas, no siempre necesito llevarlo a la práctica, es una fantasía. Pero por vergüenza he tenido muchos problemas por no ser claro al respecto, hasta darme cuenta que hay otras personas a las que también les gusta.
    Si yo me conozco y me acepto como soy, tengo muchas mejores oportunidades de disfrutarme y de conocer a otros con quienes compartirlo.

  • Crecí con una imagen de la naturaleza como fuerza brutal e indiferente (creo que así se justifica mucha de nuestra cultura científica y comercial), pero no es así como yo la veo. Para mi, lo más fuerte de la naturaleza no es la destrucción de un huracán o un terremoto (las personas siempre construimos de nuevo), es lo más pequeño, lo más insignificante. Por ejemplo un niño. He visto incontable cantidad de padres (fuertes y poderosos) ser domados por sus hijos como un río va haciendo surco a través de una montaña: gota a gota.
    No importa que tanto insistas, ni con que fuerza, cuando menos te das cuenta el niño (o la niña) ya encontró la grieta en tu convicción y está haciendo de nuevo de las suyas. Poco a poco, constantemente, hasta que te acostumbras. Un niño tiene esa resilencia porque no gasta energía, no va a lo grande, no trata de ganar, solo se deja ser.
    Mi naturaleza tampoco gasta de más, no quiere convencerme, solo está aquí conmigo, hasta en mi propio cuerpo. Y me deja ser. Y así poco a poco voy aprendiendo a escucharla, a escucharme. No una voz de autoridad, la voz de un niño, que soy yo mismo. Y puedo aplastarla y negarla, y me deja ser. Hasta el día en que me doy cuenta que me he aplastado y negado, y entonces empiezo yo también a dejarla ser. A dejarme ser.

  • Cuando me dejo ser tal y como yo soy, también dejo ser a los demás. Igualmente, cuando reprimo a otros, también lo hago conmigo mismo.

  • Es fácil que por agradar quiera ser "respetuoso", pero finalmente solo yo vivo mi experiencia y sé lo que necesito. Aunque otros no estén de acuerdo, es mi responsabilidad conocerme y respetarme, sin ese amor propio no puedo amar y respetar a otros.

  • Hay un mundo debajo de mi conciencia, un mundo diferente a lo que veo. Es el lenguaje de mi cuerpo, que tiene mente propia. Puedo creer que quiero algo y realmente moverme en dirección contraria; si no hago equipo con mi cuerpo, lucho contra mi mismo.
    Pero ¿cómo entender un idioma tan diferente a las palabras? Con mi corazón. Desde mi respiración. Escuchando y amando mi cuerpo, poco a poco va confiando en mi, abriéndose a compartirme lo que siente. Lo que siento.
    A veces estoy tan enfocado en mis ideas que no escucho lo que siento, pero mi cuerpo tiene una sabiduria ancestral, entiende cosas que mi mente no percibe. Aprender a confiar en él me ayuda a reconocer mi propia realidad en este momento y lo que realmente necesito para ser feliz, aunque no sea lo que considero correcto.
    Ámate, abrázate, escúchate, cuídate, pásala bien. Aún cuando tu cuerpo te pida cosas que no entiendas o que creas que estan equivocadas, déjate ser. Poco a poco, no pasa nada.

  • Carta a mi madre:
    "Voy a tratar de explicarte el tipo de negocio que estoy tratando de hacer:
    Quería hablar contigo en la mañana y no te ví receptiva y te dejé en paz. Cuando volví estabas ocupada hablando con mi hermana y te dejé en paz. Eso es lo que estoy tratando de hacer, un negocio respetuoso que deja a las personas a que decidan por sí mismas.
    Es más lento porque el principal enfoque no es el dinero, sino formar mejores relaciones a largo plazo, que se traduce también en mayor respeto por mi mismo para disfrutar mi trabajo y dejarme ser como soy.
    Suena muy vago quizá pero creo que es muy importante; piensa en lo que estamos acostumbradas las personas sensibles, a que siempre nos presionen. Piensa en la manera encajosa de mi papá para jalar a la gente a hacer lo que quiere, incluso con mi hermano siento una presión para apoyarlo. Mucha gente vive así, presionando a los demás y presionándose a sí mismos, creyendo que es mejor porque claro que si presionas mucha gente cede, pero no genera buenas relaciones, ni para empezar conmigo mismo.
    Presiono porque me desespero porque tengo miedo de no alcanzar lo que quiero. Pero se me olvida que lo importante no es en sí obtenerlo sino ser feliz junto con eso. Muchas veces en mi vida he tenido lo que quiero presionándome a mi mismo y a otros y no me ha hecho feliz. Es tener que ser alguien que no soy para mantenerlo.
    Sí hay necesidades, metas, ilusiones, sueños. Y son muy importantes. Pero es más importante que sea de una manera respetuosa para mi mismo para que pueda ser feliz, y para los demás para que quieran seguir aquí conmigo. Una relación que está conmigo por voluntad propia es una relación mucho más confiable, con la que puedo ser yo mismo y vivir en paz."